Producto propio · Plataforma cívica
Decidir juntos, sabiendo de qué se decide.
Una plataforma de votación ciudadana en cinco ámbitos, con material para entender cada votación y un comprobante para verificar después que el voto está contado, sin revelar a quién se votó.
El problema
Votar sin entender es una encuesta con pasos extra.
Las consultas ciudadanas suelen fallar por dos lados: quien vota no tiene delante la información, y quien las organiza no puede demostrar que nadie ha tocado los resultados. Democracia intenta resolver las dos cosas a la vez.
Cómo funciona
Tres ideas que la separan de una encuesta.
-
Cinco ámbitos
Estatal, autonómico, provincial, municipal y de barrio. Lo que se decide en el barrio lo votan los del barrio; lo estatal, todos.
-
Entender antes de votar
Algunas votaciones traen material y un examen. En unas aprobarlo es requisito; en otras da el distintivo de voto informado, y los resultados se pueden ver con ese filtro y sin él.
-
Comprobante verificable
Cada voto se encadena con el anterior mediante una huella. Cambiar uno del pasado descuadraría todos los siguientes, y la huella del comprobante no revela a quién se votó.
Contra la compra de votos
Se puede cambiar de opinión.
Mientras la votación está abierta se puede votar otra vez, y solo cuenta el último voto. No es un capricho: hace inútil comprar o presionar un voto, porque nadie puede saber si esa persona volvió a votar después, en privado.
Transparencia
La integridad, comprobada en directo.
La página de transparencia es pública y no pide entrar. Recalcula la cadena entera de huellas cada vez que se abre, enseña la participación por ámbito y las votaciones abiertas, las convocadas y las cerradas, y tiene un comprobador donde pegar la huella del propio voto.
Pruébalo
Entra tú mismo.
Acceso de prueba
La demostración está abierta. Se entra con una identidad digital simulada y se puede votar, estudiar el material y comprobar el voto.
Entrar en la demo